Acabado

El acabado tiene una función estética, aunque es imprescindible porque proporciona la necesaria protección a la madera frente a los cambios atmosféricos y a la entrada de humedad, polvo y suciedad por los poros.

El proceso de acabado es el siguiente: eliminación con masilla de los posibles defectos naturales o de ensamble, lijado y pulido de las piezas, teñido, tapado de poros, barnizado, bruñido, encerado.