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El chapeado es una operación decorativa que consiste en revestir una madera con otra estéticamente más apreciada. Hoy en día se usa mucho para ocultar materiales aglomerados.
La marquetería consiste en hacer dibujos combinando distintos colores y tipos de chapas.
La chapa se astilla con facilidad por lo que los cortes, sobre todo los perpendiculares a la fibra, deben hacerse con cuidado y preferiblemente con cizalla.
En las composiciones con varias chapas, los fragmentos se unen provisionalmente con cinta adhesiva.
Las chapas pueden pegarse con cola de contacto (neopreno) o cola blanca (PVA), siguiendo las normas generales de estas colas. Se debe aplicar presión con un martillo de chapear para eliminar el exceso de cola. Por último, las chapas pueden lijarse o acuchillarse, además de teñirse.
El chapeado es una operación decorativa que consiste en revestir una madera con otra estéticamente más apreciada. Hoy en día se usa mucho para ocultar materiales aglomerados.
La chapa se astilla con facilidad por lo que los cortes, sobre todo los perpendiculares a la fibra, deben hacerse con cuidado y preferiblemente con cizalla.
Las chapas pueden pegarse con cola de contacto (neopreno) o cola blanca (PVA), siguiendo las normas generales de estas colas. Se debe aplicar presión con un martillo de chapear para eliminar el exceso de cola. Por último, las chapas pueden lijarse o acuchillarse, además de teñirse.
La marquetería consiste en hacer dibujos combinando distintos colores y tipos de chapas.
Las chapas pueden ser de maderas naturales o teñidas, nácar, hueso y otros materiales para formar una superficie decorativa con un motivo más o menos complejo que posteriormente se adherirá a la superficie del objeto a decorar. Además del color de las chapas debe cuidarse el sentido de la veta, por su efecto estético y porque influirá a la hora del corte y del lijado o acuchillado final.
Aunque no conviene abusar, es habitual sombrear las piezas claras para dar mayor realismo y sensación de volumen y profundidad al diseño.
El sombreado se hace una vez recortadas las piezas y sólo por alguna zona o algunos de sus bordes.
La forma más usual consiste en calentar con un ornillo eléctrico arena de sílice muy fina en una sartén o recipiente metálico y cuando esté suficientemente caliente introducir, con pinzas, las piezas durante unos segundos. El tiempo y la temperatura se calculan con trozos sobrantes de chapa igual a la que se desea sombrear.
También pueden sombrearse con pincel fino y ácido que oscurezca la madera o mediante pirograbado.
Es importante realizar el trabajo de forma muy ordenada para evitar que se mezclen o confundan las piezas.
En el caso de que las piezas se curven por acción del calor, se humedecen con un pincel y se prensan entre dos papeles.
En la realización de marquetería hay que distinguir los motivos geométricos de aquellos más complejos como flores, animales o paisajes. Muchos motivos no geométricos se encierran con líneas, cenefas y grecas geométricas por lo que normalmente habrá que combinar ambas técnicas. La principal diferencia radica en la forma en que deben cortarse las chapas.
Hay que tener en cuenta que además del motivo principal, siempre habrá una chapa (o un conjunto de ellas) que hace de fondo. De forma que toda la superficie debe quedar cubierta.
Son aquellos realizados con figuras de lados rectos: líneas, triángulos, rectángulos, rombos, trapecios, etc. Las chapas pueden cortarse de una en una con regla y cuchilla o con guillotina teniendo en cuenta su perfecto ajuste y la dirección de la veta.
En los comercios especializados venden líneas y cenefas preparadas de distintas dimensiones.
Para garantizar el perfecto ajuste de las piezas, todas las chapas con los diferentes colores se recortan simultáneamente. Si el dibujo presenta simetrías, se tienen en cuenta para usar más chapas, unque más pequeñas y cortar todo lo que se pueda de una sola vez.
Se comienza haciendo un dibujo a tamaño natural sobre un papel. Se colorean y numeran cada una de las áreas que ocupará una pieza de chapa. Si es necesario se dibuja también la dirección de la veta. Pueden hacerse fotocopias y usar papel vegetal para ayudarse en el dibujo. Deben tenerse en cuenta las simetrías y repeticiones de forma que es posible realizar una marquetería grande con un dibujo relativamente pequeño.
Este dibujo se pega a una chapa, denominada 'de tiro', para darle mayor consistencia. Normalmente se usa cola caliente animal, aunque uede usarse cola blanca.
Para evitar que se astillen, a las chapas de diferentes colores con las que se va a realizar el diseño se les pega papel, que puede ser de periódico. La cola animal permitirá retirar el papel cuando haya acabado el montaje.
Todas las chapas, incluida la de tiro y la de fondo del dibujo, con sus correspondientes papeles se ponen entre dos tableros y dos papeles en una prensa durante unos diez o quince minutos para garantizar la perfecta adherencia de los papeles.
Ya fuera de la prensa, hay que unir todas las chapas formando un paquete con el dibujo hacia el exterior. El paquete se forma remachando las chapas con clavitos. Esto se hace clavando las chapas contra un tablero. Se cortan las cabezas con tenazas y se martillean los extremos de los clavos contra una chapa metálica para formar los remaches.
Se hacen pequeños agujeros para pasar los pelos de sierra y se van cortando las piezas con mucha paciencia y cuidado.
Se extraen las piezas y se van colocando ordenadamente en una bandeja. Las del color apropiado e un lado y las que no valen, en otro.
Se quitan con cuidado los clavos deshaciendo los paquetes y separando las chapas.
Se toma la chapa que hace do fondo del dibujo y se fija con clavos a un tablero, con la cara de papel hacia arriba, dejando los clavos salientes.
Se rellenan los huecos de la chapa base con las piezas adecuadas, también con el papel hacia arriba. Si las piezas son pequeñas se necesita un punzón o unas pinzas.
Se toma un papel del tamaño del conjunto y se le aplica cola animal caliente. Se pega sobre la marquetería, presionando para que los clavos rompan el papel y que éste pueda quedar bien adherido por toda la superficie. En las composiciones grades, los fragmentos se unen provisionalmente con cinta adhesiva.
Se quitan los clavos y el tablero inferior y con la cola aún fresca se corrige la disposición de las piezas mediante un punzón, igualando la línea de separación entre las piezas.
Se introduce el conjunto en una prensa entre dos tableros y papeles.
Se aplica cola blanca o de contacto a la marquetería, por el lado de la chapa, y al objeto a decorar. Si la superfie es curva, es mejor la cola de contacto. Quedará el papel por el exterior. Se presiona todo el conjunto, si es posible con sargetos o en una prensa, intercalando papeles para no manchar ésta y ua lámina de corcho. En algunos casos, en lugar de pegar la marquetería directamente sobre el objeto, se pega sobre una chapa de refuerzo y se prensa. Luego se pega el conjunto enfrentando la chapa de refuerzo con la superficie a decorar.
Se deja secar bien la cola, normalmente durante un día entero.
Se humedece el papel con una esponja para eliminarlo al cabo de cinco minutos con una espátula en buen estado cuidando de no estropear la marquetería.
Con serrín se elimina el exceso de humedad y se deja secar.
Una vez bien seca, con una cuchilla se elimnan los excesos de cola y se igualan los espesores de las chapas, trabajando siempre en dirección de la veta.
El acabado se consigue con el barnizado en tres capas finas, lijado y encerado.